En México se produce anualmente 2.1 millones de cajas de vino de las cuales un 88 a 90% pertenece a Baja California y sólo un 10-12% proviene de otros estados productores como Sonora, Zacatecas, Durango, Querétaro, Aguascalientes y Coahuila.
La actividad vinícola al norte de Ensenada nació en 1975, 80 años después de la hoy conocida Antigua Ruta del Vino, cuando en el Valle de Guadalupe se instaló L.A. Cetto y en San Antonio de las Minas la vinícola Casa de Piedra, firmas que gracias a su éxito motivaron a otros empresarios para inaugurar lugares como Monte Xanic, Bibayoff, Château Camou, Alborada Guadalupe y Domecq donde se fabrican vinos premiados a nivel internacional por su excelente calidad.
Actualmente el crecimiento de dichas empresas han dotado a los valles de diversos atractivos turísticos que en combinación con las culturas indígenas Kiliwa y Kumiai, primeras en asentarse en la región, convierten a la Ruta del Vino en un destino que va desde lo tradicional hasta lo más sofisticado. La herencia rusa, española y mexicana crean, a su vez, un ambiente perfecto que puedes conocer a tan sólo 40km al norte de nuestra hermosa ciudad.